lunes, 5 de mayo de 2008

Canción para una escoba




Escoba que barrías el polvo casi cantando en los patios y en los pisos, seguro que hay un alma en tu palo. Lo garantizo.

Amiga dulce, escoba llena de historias, polvo que arropan lo años,

¿qué solitario en el mundo contigo no ha bailado un tango?

Y sueña que eres mujer de pelo enmarañado y cinturita de miel.

Mi abuela contigo bailaba plenas, y mi padre mambos.

¡Escoba llena de historias, polvo que arropan los años!

Mi tía, al barrer el patio, rezaba un Salve María, y después tú me servías como caballito vaquero…

¡Qué mucho recorrí el barrio montado en tu figura!

Y ahora, a estas alturas, en un rincón te has quedado

parada en un tropel, entre escombros olvidados…

¡Escoba llena de historias, polvo que arropan los años!

Escoba tú no estás sola, no ves que yo te acompaño.

1 comentario:

Siluz dijo...

Que bien, Héctor. Juguete, arma, herramienta, ilusión, compañera, vehículo, símbolo... de todo ha sido la sencilla escoba.

CON MIS CINCO SENTIDOS Y MÁS

que delicia ver y verme en tus ojos y si me los arráncasen que hermoso escuchar la música de tu voz y si sordo me quedara que maravilla ...