Poesía...

EL OFICIO DEL POETA

José Agustín Goytisolo

Contemplar las palabras sobre el papel escritas, medirlas, sopesar su cuerpo en el conjunto del poema, y después, igual que un artesano, separarse a mirar cómo la luz emerge de la sutil textura. Así es el viejo oficio del poeta, que comienza en la idea, en el soplo sobre el polvo infinito de la memoria, sobre la experiencia vivida, la historia, los deseos, las pasiones del hombre...


...La poesía es como el viento, o como el fuego, o como el mar. Hace vibrar árboles, ropas,abrasa espigas, hojas secas, acuna en su oleaje los objetos que duermen en la playa..."José Hierro(España, 1922 - 2002)

Todo este poemario está dedicado a todo lo femenino del universo.

La poesía es el eco de la melodía del universo en el corazón de los humanos. -Tagore


POEMAS DE MIS AMIGOS

POEMAS DE NELSON URRA

La paloma alzó el vuelo, camino a tu encuentro
la vía láctea confundió sus alas
mientras les estrellas danzaban alrededor
La brújula del tiempo se rodeaba de instrumentos
estaban los signos del zodiaco, en busca de Libra.
Más Aries, junto a Géminis, no daban tregua.
Mariposa sideral, colmas de belleza el espacio infinito
nutriendo recuerdos en mis brazos, que esperan por ti.
Arropa mi sombra, ausente de ti, vaga y camina sin fin
Cubre con tus alas el rocío añejo, de flores sin polen
invadiendo mi blanca cabellera, se enredan con mis sueños.
No dejan despertar del misterioso viaje al ayer, de tus besos.
Luna, observa su mano junto al corazón,
quizás en la distancia palpitando estará
y en cada latido sigan los gemidos traviesos
de su epidermis entregada a las sensuales caricias
de mis manos, que hoy pueden tocarla de la única forma
que aún resta por hacer... Escribirle, con el alma.


POEMAS DE CLAUDIA LONFAT


En tus ojos

Ahí, en tus ojos
En el fondo de tus pupilas oscuras
Donde guardas
todas tus penas congeladas
En la profundidad
En lo más recóndito
de esas lágrimas suspendidas
Casi obscenas, casi profanas
Que no se atreven
a darle cauce al dolor.
Un adiós
Tu adiós
Me deja vacío el vientre y el alma.
Me condena al olvido
A tu olvido
Me quedo muda
Muda de vos…
Muda y desnuda,
Desbocada en la tormenta.
Como un animal asustado
que no encuentra la salida
No la hay…amigo.
Sólo una condena
Perpetúa en el tiempo
¿Hay  opciones?
Me dejás con esta pena
incipiente, pero cruel,
que desgarra.

Tus ojos
Asesinos impiadosos
Me van consumiendo.
La sangre se evapora
y el aliento se escapa
Como suspiros…
Tus ojos
Después de que te alejes
Se quedarán en los míos.



¿Existís?

Noctámbulo…
Amigo de los vicios
De caminar sobre las hojas secas
Disfrutando del crujir descompasado
Del otoño
Me gusta tu deleite infantil
Tus delicadas manos blancas,
Rozando la sequedad de las ramas sin brotes
Crujientes,
Que cuelgan muertas
Esperando su renacer.

Casi me convenzo
De que existís
Que respiras mi soledad otoñal.


Despertar sin noche

Que pena amigo
Que la vida nos haya
Preparado otras cosas.
Que pena no haberte conocido antes…
¿Se puede barajar y empezar de nuevo?
Siento que todo se detiene
Mis relojes internos
Mis convicciones más profundas
Donde descansa la seguridad…
Nada es seguro
Sólo la fragilidad de la
que estamos hechos…
De barro y agua, soy
mientras espero
que tus manos me moldeen,
me impriman tus huellas.
Que pena,
Aunque te empeñes
en vivir la alegría del momento.
La sensación de plenitud
Las palabras que te acarician
son sólo pequeños despertares
que no tuvieron noche.
La contradicción me maneja
Soy el conductor ebrio
de mi propio destino…
Nunca aprendemos amigo
Por más vidas que creas
Haber vivido…no aprendemos.
Nos siguen sorprendiendo
Los mismos pequeños milagros
que ni siquiera podemos descifrar.
Mientras trato de entender
mi propia ingenuidad
te espero…


DUERMEVELA
 
Cerraré mis ojos
 
y el olvido empezará a tejer
una fina red en mis pestañas
No lo veré
No extrañaré nada de él
ni su piel
ni su olor
ni siquiera
la monótona y suave caricia 
de sus largos dedos
serpenteando en mi espalda
Cerraré mis ojos
y si insisten en despertar
suturaré mis párpados
apagaré cada flash de luz
que encienda el alba
me acunaré con la silenciosa melodía
de las horas muertas
porque estoy segura
totalmente segura
que cuando me duerma
ya no lo querré.